-

Capacitación internacional impulsa el entrenamiento de Roy, el perro detector de pichiciegos y vinchucas

-


Búsquedas en el campo, ejercicios de detección y largas jornadas de entrenamiento marcaron la visita de Nadia Esplugas Muñoz, entrenadora especializada en perros detectores de la organización Scent Imprint Conservation Dogs (Países Bajos), quien trabajó durante ocho días junto a la Dra. Mariella Superina, investigadora independiente del IMBECU CONICET-UNCuyo, y Roy, un pointer alemán de pelo corto entrenado para detectar el olor de pichiciegos y vinchucas.

La visita tuvo un significado especial. Además de ser una referente internacional en el trabajo con perros detectores para investigación y conservación, Nadia forma parte de la organización que donó Roy al proyecto y acompañó su formación antes de su llegada a Argentina. Del mismo modo, desarrolla su actividad profesional en distintos ámbitos de la detección canina, aportando una amplia experiencia en la formación de perros de trabajo.

Su reencuentro con Roy permitió retomar una relación construida durante sus primeros meses de entrenamiento y evaluar los avances alcanzados desde entonces. Durante la capacitación se realizaron ejercicios en distintos ambientes y condiciones, con el objetivo de perfeccionar las técnicas de búsqueda, la comunicación entre Roy y la Dra. Superina y la identificación precisa de los olores de interés.

Las actividades incluyeron tanto entrenamientos prácticos como instancias de evaluación y planificación de los próximos pasos necesarios para que Roy pueda participar en campañas de campo. Los perros detectores se han convertido en una herramienta cada vez más valiosa para la investigación científica. Gracias a su extraordinaria capacidad olfativa, pueden localizar organismos o evidencias biológicas que suelen pasar desapercibidos incluso para observadores experimentados. Esta metodología se utiliza actualmente en distintos países para estudiar especies amenazadas, monitorear poblaciones silvestres y apoyar programas de conservación.

En el caso de Roy, el objetivo es localizar pichiciegos y vinchucas, dos organismos particularmente difíciles de encontrar mediante métodos convencionales. Los pichiciegos (Chlamyphorus truncatus) son pequeños armadillos endémicos de Argentina que pasan gran parte de su vida bajo tierra y se encuentran entre los mamíferos más difíciles de estudiar en la naturaleza.

Las vinchucas, por su parte, son insectos hematófagos que pueden transmitir el parásito causante de la enfermedad de Chagas, una de las enfermedades parasitarias más importantes de América Latina. La capacidad de Roy para detectar ambos organismos permitirá obtener información valiosa para investigaciones sobre la conservación de la fauna nativa y la salud humana. Los avances logrados durante estos ocho días constituyen un nuevo paso en el desarrollo de un proyecto pionero en Argentina, que busca incorporar perros detectores a la investigación científica y abrir nuevas oportunidades para el estudio y la conservación de especies difíciles de detectar.